El cómo ofrecerle un nuevo contenido al usuario, todavía hoy sigue enfrentando posturas en debates en torno a la usabilidad de la web. ¿Qué comportamiento espera un usuario cuando pulsa sobre un enlace? ¿En qué casos es necesario forzar la apertura en una nueva pestaña?

La respuesta, a nivel oficial, ya la dio el consorcio W3 en una de sus últimas revisiones del XHTML: que el usuario decida. En HTML 4.01, nos acogíamos al atributo “target” y, mediante el valor “_blank“, obligábamos al navegador a abrir el enlace en una nueva pestaña. Esta costumbre, muy presente a día de hoy (y buen motivo por el que el XHTML válido es difícil de encontrar), resulta molesta para los usuarios que no desean nuevas pestañas.

Por qué obligar al usuario a abrir una nueva pestaña

En ocasiones, podemos encontrarnos casos como el de un formulario con un texto legal adjunto. Tras rellenar el formulario de registro, se recomienda la lectura de los correspondientes textos legales. ¿Qué hacer en este caso?

  1. Lo más habitual y, como siempre, el camino más rápido y menos doloroso para el desarrollador, consiste en un enlace a los términos legales y, para no perder el foco del usuario, se fuerza el enlace en otra ventana o pestaña.
  2. Una solución más inteligente y amigable, a la par que sensata (ya que mostramos más claramente los términos que unirán al usuario con el formulario), es el estilo Itunes Store, también reflejado en este ejemplo de Wufoo:

Formulario de registro con términos legales incrustados

De este modo, nadie resulta herido. Si se estima poco deseable emplear una solución Javascript para este caso concreto, aquí se apuesta por una solución CSS fácil de implementar.

Por qué no obligar al usuario y dejar que decida

Por razones obvias, es el usuario el dueño de su navegador y el objetivo de nuestro sitio web a nivel de usabilidad. Decidir sobre el usuario en determinados aspectos (el destino del enlace, el color de su barra de desplazamiento, etc.), es invadir su terreno. Personalmente, me gusta gestionar de qué manera quiero continuar la navegación en el sitio al que estoy accediendo. Y me escama y enfurece estar utilizando navegadores que no saben gestionar pestañas (como Internet Explorer 6 o Safari hasta la versión 4) y encontrarme con que una web desea desorganizar mi espacio de trabajo creando nuevas ventanas sin consultarme. Una experiencia muy negativa que debemos ahorrarle al usuario, siempre.

“Si no se fuerza el enlace, se pierde al usuario”

Este es el argumento que mantiene vivo el debate aún hoy. ¿Qué pasa si dejamos que el usuario pulse sobre un enlace que no pertenece a nuestro dominio? ¿Corremos el riesgo de que se marche por la puerta y nunca más regrese? Un usuario satisfecho que ha encontrado el contenido que desea, volverá. Si continúa navegando fuera de nuestro dominio, ya conoce el botón “Atrás” del navegador. ¿Por qué tenemos que inhabilitarle esa opción?

Creando nuevas ventanas o pestañas, sólo conseguimos dos cosas y ninguna de ellas positiva:

  1. los usuarios menos avezados en Internet, se despistan y se desubican. Un usuario con poca experiencia, mantiene una navegación rectilínea y no domina todavía las pestañas o ventanas ajenas al foco en el que está concentrado. Para este usuario, los botones “Atrás” y “Adelante” son su garantía y le otorgan el control sobre el navegador.
  2. Los usuarios más avanzados, tienen sus propias preferencias a la hora de navegar. Controlan su línea de navegación y la rompen en forma de nueva pestaña o ventana en el momento que lo consideren.

Siempre, en casos similares, debe primar la máxima: el usuario es tu cliente, y no debes decidir por él.

Actualización (11 de diciembre de 2013):

Ayer en Google Plus recomendé una extensión para Google Chrome para quien desee eliminar esta molesta práctica. Death To _Blank desactiva todos los target=”_blank” y te permitirá navegar en Chrome controlando cuándo quieres abrir un enlace en una nueva pestaña y cuándo no.

Escrito por Hans Christian

freelance especialista en para blogs y proyectos de contenidos.