1&1 es una empresa tramposa. Muy tramposa. Tanto, que está anunciando un producto con testimonios falsos.

1&1 Mi Web, anunciado con actores

Estaba echando un vistazo a la web del producto 1&1 Mi Web, cuando veo la sección de testimonios del producto y veo este testimonio con una pinta poco común para su nombre:

Elisa Salante, “propietaria de escuela de yoga”

Elisa Salante en 1&1

Cara de alemana y apellido prácticamente inventado. Hummm. ¡Raro!

Canta que te cagas a foto de stock o modelo profesional. Lo cuál dice poco en favor no sólo de 1and1 sino de la inteligencia de los clientes que confían en este anuncio. Si no te da el olfato para ver un testimonio inventado y encima confías tu negocio a esta mierda de herramienta, mal futuro le espera a tu empresa.

Alberto Marín, “dueño de taller mecánico”

Alberto Marín en 1&1

Aquí se junta un tío con la pinta de Kristian Pielhoff en un taller que bien podría ser  el vídeo ‘Smooth criminal’ de Michael Jackson o el garaje de Macaulay Culkin. ¿Y ese Pontiac Firebird del 72? Menos mal que no se han atrevido a decir que ese taller está en Guadarrama.

Raúl Cortázar, “agente inmobiliario”

Raúl Cortázar en 1&1

Este es bastante creíble, si no fuese porque alguien con esa peaso oficina tiene ya su propia web de 20.000 euros hecha a medida.

Julián Ross

Y aquí es donde he dicho: esto sí que no. En España lo último que veremos es un empresario negro con pajarita y, encima, de una tienda de ropa de alta gama.

Julián Ross (fake)

Aquí es donde ya mi ceja no se podía arquear más y he decidido investigar el caso.

Este es el testimonio de 1&1 España:

Julián Ross en 1&1 España

Que en las versiones internacionales de la promo es lógico que se emplee, pero ¡atención! Julián parece una persona perseguida a nivel internacional (no haré chistes sobre su color de piel y las leyes de inmigración) y ha cambiado su nombre por el de Jonathan Mariani en la versión italiana:

Jonathan Mariani en 1&1 Italia

A pesar de estar dentro de la Unión Europea, cuando Julián es Jonathan en Italia, se convierte en Julian (sin acento) Rosscamper cuando cruza la frontera austríaca y la alemana:

Julian Rosscamper en 1&1 Austria

Acojonante.

¿Quién es Julián Ross?

Los traductores del anuncio en España no se han tomado la molestia de buscar antes en Google para disimular un poco, porque le han puesto, seguramente sin querer, el nombre de un jugador de la serie ‘Oliver y Benji’:

Julian Ross (Oliver y Benji)

Ni que decirse tiene que no hay ningún rastro de Julián Ross, ni Jonathan ni de Julian en Google. En definitiva: no existe tal persona y, seguramente, sea un actor contratado para vender un producto que nadie, con un poco de conocimiento en el tema, contrataría.

Publicidad engañosa a nivel legal

Por si a alguien le interesa un poco el tema, esta práctica está prohibida por:

  1. La directiva 2006/114/CE del Parlamento Europeo.
  2. Las leyes españolas (más información):
    1. Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad (LGP).
    2. Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal (LCD).
    3. Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual (LGCA).

Si a alguien le sobra el tiempo y el dinero, aquí tiene un caso para entretenerse.

Escrito por Hans Christian

Freelance , & en Barcelona, especializado en proyectos de contenidos. Imparto cursos de WordPress. Currículum.